La
indolencia y su transformación
Consecuencias pedagógicas
desde el estudio de este tipismo (1997)
El estudio de la indolencia y de la inmediatez se remontan a la tipología del ENEAGRAMA, una
sabiduría que ya había existido desde hace dos mil años en Asia y en este siglo
fue detectado nuevamente para la parte occidental del mundo. Es un sistema de 9
tipos de personalidad (enea = griego nueve). Los escritores conocidos en la
actualidad son DON RICHARD RISO, HELEN PALMER
y RICHARD ROHR (EEUU), ANDREAS EBERT (Alemania). En Colombia el padre
Carlos Ariscibalaga de los Benedictinos del Rosal/Cundinamarca enseña un
Eneagrama auténtico. Nuestro estudio ha sacado de la literatura mencionada las
descripciones de los tipos 9 (el indolente)
y 7 (el improvisador) y agregado algunas explicaciones del Padre Carlos.
El perfil del
Indiferente (Indolente)
El paisaje interior de esta personalidad se asemeja a una
persona dando un paseo en bicicleta de un día hermoso, disfrutando todo
respecto al flujo de la experiencia. Su
mundo interior es la experiencia de
unidad sin esfuerzo. Por el otro lado, hace la vista gorda a lo que no quiere
encarar, p.ej. arreglar algo de la cicla. Preferiría ignorar lo que anda mal
para que la tranquilidad de su paseo no fuera perturbada.
Está comparación hizo DON RICHARD
RISO quien describe el perfil del indiferente así :
Ve el promedio de esta
personalidad : Humilde, se acomoda demasiado a los demás, aceptando roles
y expectativas convencionales. Irreflexivo, demasiado indolente, olvidadizo e
indiferente.. Desligado, pasivo y complaciente. Comienza a minimizar los
problemas para apaciguar a los demás, tornándose fatalista y resignado, como si
no se pudiera hacer nada para cambiar las cosas.
La personalidad promedia puede
degradar hacia lo malsano :
Puede ser demasiado reprimido, poco desarrollado e inútil. Negligente, no
quiere ver los problemas : se vuelve obstinado, disociándose de todos los
conflictos. A la larga no puede funcionar : se convierte en un individuo
desorientado, despersonalizado y catatónico. Posibles personalidades múltiples.
Por el otro lado la personalidad
promedia puede desarrollarse hacia lo sano : Se convierte en un individuo dueño de sí
mismo, sintiéndose autónomo y realizado : con gran ecuanimidad y
satisfacción. Profundamente receptivo y poco cohibido, emocionalmente estable y
pacífico. Optimista, apaciguador, apoyador de los demás. Paciente, bonachón,
modesto, una persona genuinamente agradable.
Como se expresa
el tipismo
Prestan atención a tareas secundarias omitiendo alguna tarea
prioritaria. Pierden tiempo importante por la TV, comida y bebida, la
rutina : aplazan las cosas importantes para el fin del día. A menudo
prestan gran atención a los deportes y a jugar naipes. No obstante, un
noticiero no programado por ejemplo les inquietaría mucho porque interrumpe el
horario previsto.
Inclinados a una orientación pasiva hacia la vida. Disfrutan
con una vida estática y se aferran a lo que les resulta familiar los que son
amigos viejos. Siguen y se incorporan a
los planes de los demás (los que deben ser los agentes activos) puesto que
consideran que su propia opinión será ignorada y no quieren arriesgar la unión con los demás. Se dejan arrastrar
por el entusiasmo de otros lo que les lleva a una situación en la cual al fin y
al cabo no pueden decir “no”. Aparentan estar perfectamente presentes a la vez
que están amortiguando lo que escuchan.
Este “decir no” a otras personas es lo más difícil para esta
personalidad porque temen la ira franca y la posible separación. Quieren
mantener la paz, adaptarse a los deseos de los demás, lo que no es
compromiso real. Para mantener su
serenidad interna son capaces de sacrificar muchísimos valores y relaciones con la realidad y consigo mismo.
Un
citado : “Si hago algo que los unos quieren, los otros se unen en mi
contra y si hago algo que los segundo quieren, los primeros me recriminan. Lo
más fácil es permanecer escondido, no tomar partido, quedarme inmóvil hasta que
todos desaparecen. Me siento seguro cuando logro deslizarme sin atraer la
atención de nadie y que todos se sienten bien como para sentirme yo a mis
anchas.”
No asumen una propia decisión : ¿Por qué asumir una
posición cuando todas las partes tienen su mérito ? Parecen dormirse, pero
adentro tienen una lucha propia :
¿Quiero
o no quiero ? ¿Quiero paz o quiero desobedecer ? ¿Quiero a una mujer
o quiero a la otra o quiero a la tercera ? Por un lado me gusta que otros
mandan pero por el otro lado me enojo porque otros mandan.
Esperan que algo suceda. Les agobia su propia indecisión.
Tienen ira porque se sienten frágiles en tal situación. Más fácil les es
conocer la opinión de los demás que la propia. No olvidan, acumulan
experiencias en vez de enfrentarse a nuevas experiencias. A veces les cansa su
propia indolencia y les da una sacudida de autonomía y responsabilidad pero no
dan un paso.
Para ellos es un refugio el no saber lo que quieren (limbo de
indecisión) : muestran un sí y un no al mismo tiempo. Esperan que se
desaparezca el problema durante la demora.
Una vez establecida una posición pueden ser testarudos,
aferrándose porque no quieren entrar otra vez en el estrés de decidirse, de
modificar, renunciar, concluir, seguir y todos estos procesos que les cuestan
tanto.
No quieren un cambio sino que quieren continuar sobre un
curso de acción conocido. Les gusta el ritualismo, las soluciones conocidas.
Quieren andar la ruta correcta en medio de peleas de otros por la dirección y
se contienen en su energía corporal y su ira con una agresividad pasiva y
terquedad.
Como no mantienen una posición personal perciben muy bien las
experiencias externas de las demás personas y pueden incorporarse en cualquier
lugar adecuado y pueden servir así de mediadores y pacificadores porque conocen
y entienden lo esencial y los deseos de los demás y transmiten un valor
grande : la tolerancia. Son los
árbitros naturales. Tratan a todo el mundo con la misma sencillez sin importar
la persona. Además se saben identificar con la naturaleza, también en su lado
místico y mitológico : duendes, fantasmas, animales, hasta las mascotas.
Ideas abstractas como la Nación consideran como algo viviente y se sienten uno
con algo más grande que ellos mismos. Su imaginación recuerda la conciencia de
la niñez en que todo parecía resplandecer con encantamiento. Poseen un humor
natural y espontáneo y una risa fácil.
El involucrado
Una vez decididos por un interés o un objetivo se avispan y
desarrollan una fuerza dirigida desde adentro y se cambiará su actitud :
actúan con toda claridad sin más dudas y con toda la capacidad de su instinto
en favor de su decisión. Nadie los puede parar. Están involucrados 100 %. Si se muestran dificultades invierten un compromiso incondicional durante
largos períodos. Si el proyecto puede ser salvado, podrá movilizar enormes
reservas de energía para un rescate de último momento. Se tornan dueños de sí
mismos y autónomos. Se sienten extraordinariamente realizados y gozan de una
profunda satisfacción porque están en unión con ellos mismos. Ahora no
solamente son tranquilos, también son vitales y activos, en contacto con su
energía mental y corporal. Están plenamente presentes como individuos y así son
capaces de entregarse para relacionarse con el mundo y encarar los problemas de
la vida. Sirven de anclas emocionales y de confianza para la gente :
santuarios de la paz, ahora accesibles. Hablan con la honestidad de los niños y
la sabiduría de los adultos. Tienen una seguridad profunda como p.ej. el
lema de Teresa de Avila :
“Nada
te turbe.
Nada
te espante.
Todo
se pasa.
Dios
no se muda.
La
paciencia todo lo alcanza.
Quien
a Dios tiene
Nada
le falta :
Dios
solo basta.”
El Papa Juan XXIII es
un buen ejemplo de tal personalidad. Casi pareció inmovil, más bien en una
actitud de bondad pasiva, pero en el momento debido se decidió y llamó al
Concilio Vaticano II y nadie le pudo
parar.
Apoyo
al cambio del indolente al involucrado
1. No debe uno dejarse confundir por
la apariencia de pereza y “anestesia” del indolente.
2. Se debe ir al encuentro con él con
toda paciencia porque necesita un proceso de deshacerse del trance de la
indolencia.
3. Nunca se debe ignorarlo o pasarlo
por encima, sino que debe consultarlo en todas las fases de un proceso con su
debido respeto. En especial a tiempo temprano, cuando todavía no existe ninguna
presión para decidirse es importante involucrar al indiferente a nivel de
información y consulta. Necesita informaciones claras en especial sobre el
dinero y el trabajo que le cuesta, y deben ser informaciones detalladas. Así,
la persona puede enterarse conservando su paz y seguridad y va a resultar más
posible, que se involucre con más interés en un proceso acerca del cual está
bien informado. Necesita impulsos que le inviten a expresar su opinión a tiempo
y determinar su propia posición en el transcurso del tiempo. Animarlo para que
detecte él mismo sus verdaderas prioridades y trabaje para estos motivos que
tiene dentro de sí. Darle la responsabilidad para estos sus motivos propios y
abrirle los ojos que albergan una fortaleza y
habilidad grande en el momento que se involucren.
4. Hablar con él sobre sus
experiencias y vivencias conocidas para que no se calle y conforme sino que
hable de sí mismo.
5. Siempre se debe garantizarle las
necesidades básicas de la vida como son comida, vivienda y el afecto (te
acepto, no te rechazo, no estás solo).
6. Se debe reforzar su
autoconocimiento recurriendo a su autenticidad en la cual se siente seguro y
conocedor.
7. Hay que abrirle los ojos que vea
su tranquilidad no sólo como una inhabilidad sino como una actitud que puede
servir a la comunidad en especial en coyunturas de violencia.
8. Una vez involucrado y entusiasmado
en un proyecto hay que darle todo el reconocimiento de su buena calidad de un
verdadero compañero porque siempre está buscando la harmonía y la unión en el
proyecto.
9. Se debe reconocer su capacidad de
percibir muy bien las experiencias externas de los demás y ofrecerle el papel
de mediador porque conoce y entiende los deseos de los demás y puede
expresarlos.
10. Se
debe buscar con él tareas prácticas y
responsables sobre un curso de acción conocida y no exigirle tareas que
incluyan constantes cambios y modificaciones.
11. Les
ayudan sistemas estructuradas y metódicas y limites de tiempo y dedicación para
mantenerse concentrado en los objetivos.
12. Se
debe animarlo en ciertos momentos para que no caiga en distracciones o puros mecanismos sino que siga su motivación
original.
13. Es
aconsejable buscarle un equipo en conjunto con personas entusiasmadas que le
apasionen y le hagan sentir “apetito” de participar.
14. En
casos agudos que exigen urgentemente una decisión se debe conceder un espacio
para que todos los participantes puedan informarse, reflexionar, opinar y
comparar los argumentos antes de entrar en la fase de decisión. No se debe
exigirle que sea protagonista de la decisión ; es suficiente que sea
participante de la decisión bien informado y consultado ; más bien
asígnesele el papel de mediador y no del coordinador quien debe guiar hacia la
decisión. El rol del mediador puede atraerle la simpatía y la confianza de los
demás.
15. El
asesor pedagogo debe
a. hacerle distinguir entre armonía
(unión ideal y total) y simpatía (unión parcial) para que no se sobrecargue con
sus ideales.
b. hacerle conocer que a veces es de
más alivio asumir una tarea que aplazarla.
c. procurar un ambiente de diálogo abierto
y tranquilo con mutuo interés.
d. ayudarle a que manifieste las
primeras señales de ira y disgusto cuando su opinión personal esté siendo
reprimida
e. hacerle ver que su verdadera paz
profunda consiste en involucrarse en la vida.
16.El deporte y los ejercicios pueden
ayudar al indiferente para contrarrestar las somatizaciones de temor y
pasividad . Ayudan a concentrarse y focalizar su atención en nuevas áreas de la
vida. Es bueno ponerse en contacto con los demás y expresar algunas agresiones.
No necesita tranquilizantes.
La Inmediatez y su transformación
Consecuencias pedagógicas desde el estudio de este
tipismo (1997)
El perfil del
improvisador (generalista, festivo, inmediatista)
DON RICHARD RISO describe el perfil del
generalista :
Ve el promedio
de esta personalidad : Desea
ser feliz, pasarlo bien y divertirse, escapar de la angustia. El individuo
mundano y conocedor, que se divierte constantemente con cosas y experiencias
nuevas. Extrovertido, sin inhibiciones e hiperactivo, un “hacedor”, metido en demasiadas
cosas en forma superficial : un diletante. Materialista, consumidor
conspicuo. Un escapista disipado.
Esta personalidad puede desarrollar su ser
sano : un individuo reconocido,
agradecido, asombrado por las maravillas de la vida : gozoso, extático.
Altamente responsivo, entusiasta, vivaz y vital. Práctico, productivo, un
“realizador” versado : el individuo de aptitudes y conocimientos variados
que hace muy bien muchas cosas distintas. Con frecuencia, asombrosamente
multitalentoso.
Como se expresa
el tipismo
No demuestran ansiedad. No se ven asustados. Se excitan con
el ambiente : responden intensamente a los estímulos y se entregan por
completo y con una enorme vitalidad. Aman la descarga de energía física y
reaccionan a todo con tal inmediatez, que hagan lo que hagan, ello los conduce
rápidamente a hacer más. Tienden a ser alegres y risueños, generalmente adictos
a la diversión o a planes visionarios. Poseen una inequívoca calidad oral y
muchas de sus actividades favoritas se centran en la boca. Son típicos el
hablar, comer, beber, fumar, reír, hacer chistes, chismear - y por lo general,
lo hacen todo al mismo tiempo, si es posible.
Quieren mantenerse
animados, como si en lugar de sangre circulase por sus venas el champan :
hay suficiente de todo, se puede disfrutar de todo. Les anima la fiesta,
invitan a todo el mundo, se ríen de todo, son temperamentales, cuentan chistes
de doble sentido, y se sienten : yo puedo hacer todo lo que quiero. No son
ni introspectivos, ni especialmente orientados hacia las personas, más bien son
orientados hacia las experiencias - extrovertidos, prácticos y materialistas. A
veces caen en una forma burda y excesiva de materialismo : “Veo lo que
deseo y lo persigo hasta obtenerlo.”
Les gusta participar
en el deporte. Se alientan con la creencia de que la vida no tiene límites.
Desean satisfacción instantánea. Si se les ocurre hacer algo, deben hacerlo de
inmediato. Siempre hay algo interesante que hacer y suelen mantener varias
opciones abiertas. La radio y el televisor están siempre encendidos mientras
hablan en grupo o por teléfono. Lo único que hay que hacer es integrarse a una
corriente de actividades estimulantes. En esto parecen mariposas o simios en la
selva saltando ágilmente de un árbol a otro. Su secreto consiste en abandonar
una actividad en el momento justo en que comienza a cansarles o cuando comienza
a aburrirles.
Citado : “La idea es mantener abiertas varias opciones. Podría ir
al volibol, vestirme para ir al cine o podría ir a pasear en bicicleta por el
campo todo el día. La mejor parte es cuando todas las opciones se consideran a
la vez. Tú escogerás la que más te llame la atención, hasta el momento en que
sientas que otra te resulta más atractiva. He ido al cine, he pagado por mi
entrada, he llegado a comprar palomitas de maíz, para proceder entonces a hacer
algo diferente, simplemente porque sentí el gusanillo del aburrimiento y no me
pareció bien.”
. Desde el punto de vista positivo, esta forma de enfocar la
vida permite resolver problemas en forma particularmente creativa, donde es
posible efectuar asociaciones adecuadas entre los que aparentan ser puntos de
vista opuestos. Les gusta explicar los problemas, variarlos, modificarlos pero
no se concentran en un solo campo del problema, debido a que esa concentración
de atención pone de relieve sus habilidades. En el sentido positivo, este
hábito de colocar una nueva pieza de
información dentro de varios contextos interdependientes es extraordinariamente
parecido al método de contar cuentos para descubrir ideas intuitivas.
Por el otro lado, aunque sean divertidos y gregarios,
generalmente no son los mejores conversadores, porque no escuchan a nadie. Se
ríen de sus chistes y están interesados en lo que a ellos les interesa. Aumentan
las expectativas de los demás, quienes podrían no estar tan habituados al
encanto y a “compartir los mejores momentos”. Pero no corresponden con interés
genuino. También saltan de un tópico a otro a medida que nuevos pensamientos
pasan por su mente.
Este es el punto de Peter Pan, del Puer y Puella Aeternus, el
punto de Narciso. Están convencidos de su propia excelencia y persiguen
ambientes y personas que respalden su mérito. La imagen idealizada de sí mismos
les hace suponer que el mínimo esfuerzo, unido a sus virtudes superiores
naturales, logrará que cualquier propósito, p.ej. un estudio, sean dominadas en
cuestión de meses. También saben proyeccionar tal superioridad a grupos, p.ej.
su parentesco o su grupo de amigo o club de deportistas.
El Realizador
Un Generalista que ha aprendido a dominar su espontaneismo se
ha vuelto versado. Tales personas son productivos, haciendo que el ambiente
entregue más de sus riquezas para ellos y los demás. También son individuos extraordinariamente
felices, porque de verdad asimilan sus experiencias, contactándose con sus
sentimientos y consigo mismos. Más : se ponen extáticos y adoran la
increíble riqueza de la existencia y abrazan también la fragilidad de la vida
sin ocultarla. Justo cuando dejaron de
aferrarse a la vida, significa más que nunca para ellos. Las cosas ya no
existen para su satisfacción egoísta, sino las aprecian con gozo como objetos
en sí mismos. No tienen que pugnar para adquirir posesiones, ya que cada
momento, si es comprendido, ofrece posibilidades inagotables. Así vivencian la
realidad y se integran realizando los
momentos debidos. También su mundo interior es muy práctico : es un
catálogo de sus experiencias.
Su competencia consiste en la amplitud de conocimientos,
talentos y destrezas en un sinnúmero de áreas de interés. Nunca se habían
distraído con reflexiones introspectivas
que habrían podido hacerlos apartarse de la acción práctica. Su deleite
con el mundo siempre los lleva de vuelta al mundo. El resultado es que constantemente adquieren
nuevos habilidades y destrezas. Una cosa siempre lleva a otra, y siempre y
cuando se comprometan con lo que están haciendo, entonces no sólo se
deleitan a sí mismos, sino que lo que producen es una fuente de aporte y
deleite para los demás también.
Apoyo al cambio del Improvisador al Realizador
1. Reconocer su suposición de que
tiene derecho a recibir un trato especial. Reconocer el intento de modificar su
situación mediante el encanto personal. De que las cosas se vuelvan
interesantes, atractivas. Debe vivenciar sus experiencias.
2. Se debe resaltar el gran aporte que puede dar
con su entusiasmo, sus visiones, su buen humor
y sus considerables destrezas y talentos.
3. Cuando se vuelve demasiado
caprichoso y atropellador, hay que tenerlo corto. Argumentar con paciencia
cuando está minando el trabajo por mamar gallo.
4. Alguien le debe dar pista para
poder salir del mamargallo y de las ideas sueltas. Necesita a otras personas
que lo lleven a la práctica, al trabajo pequeño verdadero, casi por escrito. Se
compromete mejor cuando entiende y se motiva.
5. Casi obligarlo : todos
debemos hacer, pero ...
6. ... ofrecerle distracciones en el
camino o después.
7. No exigirle que empiece muy rápido
sino dejarle un proceso de desarrollarse en su responsabilidad. No esperar
demasiado trabajo, las metas deben ser muy pequeñas, no puede cumplir mucho
(p.ej. oración larga).
8. Debe sentirse recompensado por sus
esfuerzos. Así puede experimentar que en la realización le resultan productos
originales de él mismo, lo que le puede despertar un nuevo interés y la
motivación de seguir en el proceso.
9. Persevera cuando se siente bien.
Se retira cuando se siente mal. Debe acostumbrarse a que ciertamente siempre
habrá muchas alegrías pero se las debe administrar.
10. En
crisis y complicaciones necesita sin falta un acompañante para que no
huya.
11. Puede
seguir con varias cosas en vez de una sola cosa, pero debe tomarlas una a
una, apreciando su valor y mérito real, en lugar de utilizar la imaginación
para conferir a algunas cosas mayores calidades de las que en realidad posee.
12. Debe
aprender una auto-observación y decidirse por aquellos impulsos por los cuales
vale la pena guiarse. No tiene que obtener todo en este preciso instante..
13. Tomar
en serio su deseo de que haya impulsos y dinámica en el grupo o trabajo.
14. Si
pide ayuda, se debe brindar la ayuda solamente en un aspecto prioritario . Así, aprenderá el valor de
concentrarse en un aspecto.
15. En
cuanto a un trabajo concreto y práctico un generalista necesita motivación permanente
o se cae. Un impulso muy grande para un proyecto consiste en lograr encontrar
una o varias personas de complementación al generalista en el Equipo. Pero se
debe evitar que con su astucia logre recostarse en la responsabilidad de los demás.
Los demás integrantes del Equipo deben detener su superfluidad, su desorganización
(p.ej. perder plata), mostrarle las consecuencias y asumir los demás acompañamientos aquí
mencionados para que aprenda a llevar su parte pequeña en una realización
16. Por
otro lado, hay que reconocer bien que al tipismo disgustan exhortaciones importunas
y aburridoras. Contrarrestaría cuando siente dependencia o un liderazgo
indebido. El proceso de su integración en el grupo debe ser absolutamente democrático.
17. El
asesor pedagogo debe
a. abrirle la experiencia de que
mantenerse en la superficie le daña la posibilidad de sentir un placer con
profundidad, es decir : gozar de la calidad de las cosas, no solamente
consumirlas ávidamente sin asimilarlas. La felicidad , por lo general, llega
indirectamente, como resultado de dedicarse a algo que vale la pena.
b. animar al Generalista
demostrándole los alcances de responsabilidades que ha asumido y que el alcance
y el cumplimiento también son placeres ; que la concentración en el
presente significa un placer ; que los detalles presuntamente insignificantes
de la vida pueden albergar algo interesante, vistos desde un nuevo
enfoque : ser sensible al “ahora”. Su admiración ante la belleza y
preciosidad de la vida lo conducirá a ámbitos inesperados si no lo hace de
manera rápida consumista.
c. invitarle a estudiar las
lecciones y los mensajes de crisis y
dolores y detectar las desilusiones de la vida de pantalla.
d. interesarle para que conozca mejor
al otro y no sólo su propio “programa” ; qué tan interesante puede ser
escuchar a otra persona ; o que nuevas experiencias pueden surgir desde un
silencio.
18. En
una cultura de generalistas no se puede “entregar un proyecto” en un relevo
sino que el proyecto necesita otro acompañamiento siguiente para que no caiga
en corrupción. No quiere decir que tal cultura sea más corrupta que otra sino
que la gente de tipo generalista es incapaz de administrar un proyecto si no
están otras personalidades que den sus aportes desde otras experiencias y
destrezas.
La cooperación entre el
Indolente y el Inmediatista (Generalista)
La idiosincracia de ambos es muy diferente lo que puede ser
ventajoso y complementario o dificultar la cooperación.
Posibles
problemas de la cooperación
El generalista es independiente, plenamente operativo con su
identidad propia, lo que cuesta al indiferente tanto porque el indiferente no
quiere mostrar su personalidad ni siquiera está seguro de ella, se subordina al
otro y se inclina a una orientación pasiva hacia la vida. Al generalista, por
el contrario, le disgustan los trabajos rutinarios y empleos cotidianos como son contador o
técnico de laboratorio, peor con un jefe crítico,
El indiferente es conservador y poco flexible, el generalista
es innovador progresista. La estructuración metódica del primero puede chocar
con la experimentación del segundo quien se encarga de varios proyectos a la
vez. Al indiferente parece caprichoso
cuando el generalista cambia opciones de algo que al primero le había
parecido como una promesa definitiva por
lo cual se siente incómodo. En caso de problemas el generalista a veces se
queda ignorante de la gravedad de la situación mientras el indiferente empieza
a sabotear por un silencio tenso u otros mecanismos que tiene en su repertorio.
Para el generalista es muy importante la imagen y una
constante promoción personal lo que para el indiferente es cosa rara.
Una dificultad puede surgir en el sentido de que ambos se
junten en su dinámica de evadir el
verdadero compromiso :
el generalista escapa hacia el espontaeísmo, el indiferente
en la pasividad. Ambos hacen las cosas en el último minuto si no hay otro
remedio. Ambos tienen la costumbre de mirar a que primero haga el otro.
Las ventajas
El generalista con su índole innovadora puede contribuir con
su entusiasmo, su experimencia y se adapta para un liderazgo cooperativo. Con
su encanto busca contacto agradable. El indiferente de ninguna manera busca
problemas y conflictos sino busca armonía y paz en la cooperación.
El indiferente es bueno para la programación, los
lineamientos, el trabajo detallado.
El generalista es bueno para la promoción, sabe dar la
bienvenida a las personas.
En una relación de confianza mutua existe la oportunidad de
que uno saque al otro de su compulsión, es decir : cada uno tiene la llave
para abrir al otro el portón de su desarrollo :
El indiferente
puede bajar la velocidad al generalista : “No hables paja. Debemos ver las
cosas más
seriamente.”
El generalista
puede impulsar al indiferente : “No te encierres. Debemos arrancar.”
El antes indiferente domina el arte de percibir lo bueno y lo
malo con el mismo interés mientras que el generalista suele seleccionar sólo lo
bueno. El indiferente convertido sabe involucrarse mejor. Como él mismo conoce
la evasión y la pereza puede ser un buen acompañante para el generalista para que
se convierta en un realizador sin que le exija demasiado.
El generalista puede alegrar la vida al indiferente por sus
chistes, su facilidad, su optimismo. Puede integrar visiones y dinamismo que el
indiferente nunca produciría. Por su flexibilidad es capaz de resurgir de
contratiempos y decepciones inevitables como un ave fénix que renace de los
cenizas.
Ambos pueden complementarse en un Equipo pero necesitan otras
personalidades que están más interesadas y cumplidas en el desarrollo de un
proyecto.